Si tu empresa incluye la orientación vocacional de Vocacionarte en su plan de beneficios, tu hijo o hija puede hacer un proceso individual y completo para elegir qué estudiar: 6 encuentros online con la misma psicóloga especialista, evaluación con técnicas validadas y un informe final personalizado que queda para la familia. La empresa financia el proceso según las condiciones que haya definido; ustedes solo tienen que inscribirse y coordinar los horarios. En esta nota te contamos en qué consiste, cómo se usa y qué pueden esperar.
Es un programa de acompañamiento profesional para los hijos e hijas de los colaboradores de la empresa, pensado para uno de los momentos más inciertos de cualquier familia: decidir qué estudiar después del secundario. No es un test online ni una charla grupal. Es el mismo proceso que Vocacionarte realiza en su consultorio, con una diferencia: en lugar de contratarlo ustedes, lo ofrece tu empresa como parte de su cuidado hacia vos y tu familia.
El objetivo no es que un test le diga a tu hijo qué carrera seguir. Es que termine el proceso conociéndose mejor, con sus alternativas ordenadas y con criterios propios para tomar una decisión informada, posible y coherente con lo que quiere para su vida.
Todo el proceso es individual y online, por Zoom o Google Meet, así que se puede hacer desde cualquier ciudad, sede o yacimiento. Tu hijo trabaja siempre con la misma profesional de principio a fin.
La clave del proceso es que es individual: la misma psicóloga acompaña todos los encuentros. Eso permite ajustar la evaluación a cada adolescente, profundizar en lo que realmente le pasa y adaptar la búsqueda de carreras a su perfil y a su momento — algo que ningún test automático puede hacer.
El beneficio está pensado para los hijos e hijas de colaboradores que están frente a una elección vocacional: adolescentes que cursan los últimos años del secundario, pero también jóvenes que ya egresaron sin decidir o que empezaron una carrera y tienen dudas. Cada empresa define los criterios de acceso (edades, cantidad de cupos, fechas), así que lo primero es consultar las condiciones con tu área de Recursos Humanos.
¿Cuál es el mejor momento? El escenario ideal es el anteúltimo año del secundario, cuando hay tiempo para explorar sin la presión de la inscripción. Pero el proceso funciona en cualquier momento: te lo contamos en detalle en a qué edad conviene hacer orientación vocacional.
Una pregunta muy frecuente: ¿mi empresa se entera de lo que habla mi hijo o de sus resultados? No. El proceso está protegido por el secreto profesional: las entrevistas, los resultados de las técnicas y el informe final son de tu hijo y de tu familia. La empresa financia el beneficio, pero no accede al contenido del proceso.
El proceso hace el trabajo técnico, pero el clima familiar pesa mucho. Algunas ideas: presentale el beneficio como una oportunidad y no como una obligación, respetá que los encuentros son su espacio, y evitá preguntarle después de cada sesión qué le salió. Si querés herramientas concretas, seguí por cómo acompañar la elección de carrera sin presionar y qué hacer si tu hijo no sabe qué estudiar.
Escribinos contándonos en qué empresa trabajás y coordinamos el inicio del proceso de tu hijo.
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